El nuevo entrenador del Barcelona Ronald Koeman le dijo a Luis Suárez que dejó de pertenecer la plantilla del club

Después de la desastrosa y humillante caída del Barcelona frente al Bayer Munich (8-2) muchas cosas cambiaron, tras contratar al holandés Ronald Koeman, este les comunicó vía telefónica al uruguayo Luis Suárez ,  Arturo Vidal (33 años), Iván Rakitic (32) y Samuel Umtiti (26), a quienes  invitó a abandonar el Camp Nou, que ya no los quiere más en el club. Leer más…

Vía telefónica contactaron  a sus representantes y abogados para la rescisión de sus contratos, que finalizan en junio de 2021 a excepción del central francés, que acaba en 2023. Tampoco tienen la plaza asegurada dos ilustres como Jordi Alba y Sergi Busquets, el futbolista que precisamente marcó el dibujo del equipo de Guardiola.

Esta decisión se produjo después de que el técnico se reuniera el pasado jueves con Messi. El capitán expresó sus dudas sobre su continuidad cuando el técnico le invitó a liderar el proyecto en su regreso al Camp Nou. La respuesta a la incertidumbre del 10 ha sido categórica: el mando ya no corresponde al capitán y a sus socios de vestuario, sino al propio Koeman.

El entrenador, en cualquier caso, no renuncia sobre todo a convencer a Messi. “Es un placer tenerle y estoy seguro de que con su calidad encontrará su espacio en la evolución del equipo”, afirmó en declaraciones a Barça TV.

“Soy un entrenador al que le gusta la disciplina y la buena organización del equipo. Me gusta también dominar el juego, ser directo y tener una buena comunicación con los jugadores. Aunque hago reuniones breves, dejo claro el mensaje”, añadió Koeman en un discurso sin concesiones, sabedor de la gran amistad de Messi con Luis Suárez.

Al rosarino, que últimamente se ve más fuera que dentro del club, se le pedirá que tome una decisión firme y no especule con su futuro —su contrato vence en junio de 2021—. Hasta enero, cuando podrá empezar a negociar su futuro inmediato, el jugador es consciente de que tiene una ficha de 50 millones netos y una cláusula de rescisión de 700 millones.

La salida inmediata de Messi exigiría por tanto un acuerdo con Bartomeu que difícilmente se dará después del enfrentamiento abierto que existe entre el vestuario y la directiva del Barcelona. “Hay una guerra civil que complica mucho la tarea del entrenador”, sintetizó una voz autorizada del Camp Nou.

Nos encantan tus comentarios

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.